¿Novelera yo?


Yo no soy socióloga para investigar y sostener la tesis de que la televisión modela la conducta de la audiencia. Lo que si sé es que funciona a la perfección como niñera, porque amansa al niño más “guapo”. Cuando quiero dormir una siesta y mi niña tiene las pilas más cargadas que nunca, le pongo una película animada de su gusto y con eso tengo hora y media de descanso garantizada.

A lo que voy es que siento que la televisión y los medios en general tienen sus bondades, que desde luego hay que saber usar para nuestro mayor beneficio y de nuestros hijos.

Me causa muchísima gracia la advertencia “obligatoria” que ponen al comienzo de los distintos programas… Que sí “salud, sexo y violencia” , que sí “orientación de padres y representantes” o “aptos para todo público”. ¿Quién en verdad puede saberlo? ¿Quién puede delimitar o no lo que es conveniente para los televidentes?

No es algo que divulgue o publique a viva voz, pero he de decir que de niña veía las novelas acostada en las piernas de mi Madre. No recuerdo en verdad sí le hacia preguntas de la trama, pero muy orgullosa me siento -en el fondo, fondo- porque fui testigo de una de las mejores épocas de los culebrones en Venezuela. De hecho se dice que aprendimos de los cubanos y de nosotros aprendieron los colombianos y los mexicanos. ¡Y nos superaron!, porque hoy día veo cada vez cosas menos interesantes además que la producción nacional ha menguado bastante.

Lo bueno de esos años fué que reconocidos escritores de teatro, para “sobrevivir” y llevar pan a su hogar, declinaron de la idea que el “mass media” era algo vulgar, vacío y comercial no apto para gente culta e intelectual. Igual pasó con actores consagrados de las tablas que se hicieron “panas” nuestros al aparecer todos los días en esa caja misteriosa de la sala de la casa. Así gocé y sufrí con textos de José Ignacio Cabrujas, Julio César Mármol, Fausto Verdial y los que vinieron tras de ellos César Miguel Rondón, Ibsen Martínez, Vivel Nouel y pare Usted de contar.

Hoy día, no está ya en mi rutina verlas, porque hay una vida agitada por resolver. Sin embargo pudiese defender el “género” y decir que sirvió para muchas cosas. Tal vez hasta me ría burlonamente cuando escuche a alguien con ese discursito piche del daño que la TV hace a todo el mundo.

¡Yo sí soy novelera y eso no me hizo ni transtornada ni psicópata! Yo soy una mujer de televisión.

Y para reafirmarlo, bailo al son de este temazo de Willie Colón “Talento de TV”, que es una sátira de lo que en ocasiones pasa en estos tiempos.

Gozenlo también si quieren y pueden

http://www.youtube.com/watch?v=-Azky9sBzcE&feature=youtube_gdata_player

Published with Blogger-droid v2.0.4
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.