Caracas: Vistas y sonidos


Describir la ciudad dónde vives a veces es un tanto complicado. ¡Vivimos tan rápido! Pero Caracas tiene sus sonidos. ¿Te lo demuestro?

Hace unos post atrás hice referencia a un sonido que no ya se percibe. Es el del metro (el transporte subterráneo de Caracas) que cuando comenzaba su marcha daba unos timbres que juraría eran una triada mayor (Y que me perdonen los no músicos). No sé como explicártelo, pero eran tres sonidos de una escala.

Ese es el primer sonido que viene a mi mente. Pero claro, cuando te dije que de esto trataba este post seguro pensaste en canciones. ¡Y claro que así es!

Por ejemplo, el nombre del dominio de este blog tiene que ver con un guarachero dominicano que se prendó de Caracas desde que llegó a Venezuela. Es Luis María Frómeta, llamado cariñosamente Billo.

Billo: El eterno enamorado de Caracas

Hablar de música dedicada a Caracas sin mencionarlo es tremenda injusticia.

Y yo no voy a hacer eso…

No sé con exactitud cuántas canciones le dedicó a Caracas, pero si puedo decirte que en su mayoría son muy nostálgicas. El maestro percibía que la modernidad iba a arremeter con la imagen de ciudad de la que se enamoró a primera vista. Eso que algunos poetas denominaron “la ciudad de los techos rojos”

No se equivocó. La evolución de pueblo a metrópoli capitalina acabó con muchos espacios para el disfrute… Y porqué no decirlo, también con el  amor entre sus habitantes.

Esta es una versión de un ensamble vocal que desconozco, pero que tiene una suite de cuatro canciones de Billo Frómeta. (Epa Isidoro, Caracas vieja, Caracas, Caracas siempre Caracas)

Hay muchos otros cantores urbanos que han hecho su tímido y pequeño homenaje a esta bella y complicada ciudad. Estos son un tanto más recientes y enmarcados en el sonido pop.

Vistas y sonidos más contemporáneos de Caracas

Traviesamente le pregunté a una amiga que cuál canción le recordaba a Caracas. Y me mencionó a un gran cantautor de esos que se pusieron de moda en el país a finales de los años 80.

Dicen que el movimiento musical de esa década nació por una ley que obligaba a la radio a poner música hecha y producida aquí a la par de la extranjera. Yo pienso que igual se venía gestando.

Pero el caso es que de allí salió una buena cosecha de cantautores y dos de ellos dedicaron un tema de su inspiración a Caracas.

¿Te acuerdas de esto?

“Voy de Petare
rumbo a La Pastora
contemplando la montaña
que decora mi ciudad
Llevando matices
de la buena aurora
con la fauna y con la flora
de un antaño sin igual” 

Pues si Ilan Chester, describió el recorrido que hacía cualquier transeunte en la ciudad de punta a punta, mirando la montaña que nos cobija. “Cerro El Ávila” debe ser una canción que pone brillosos los ojos de más de un emigrante en cualquier latitud.

Muchos dicen extrañar esa vista extraordinaria, ese pulmón vegetal que pareciera un cuadro vivo y lleno de verdor en cualquier época del año.

Aquí vemos a su compositor con la Orquesta Sinfónica de Miami, dirigida por otro venezolano: Eduardo Marturet.

Otro de la misma línea – y el que en realidad me mencionó mi amiga – es Giordano di Marzo, cuyo nombre artístico simplificó a Yordano. En su canción, expresa una imagen de ciudad ya hostil, mucho menos poética… Aunque no lo creas, es la misma.


Con oscuridad, miedo y crimen. ¿Cómo puede ser que hable de la misma ciudad encantadora y que se levanta optimista?. Pues si, eso es un poco más parecido a nuestros “todos los días” de estos tiempos.

Como dice él, “¡Perdidos en calles de luna! “…

Me encantaría haber conocido la vista de principios del siglo XX que tanto inspiró  no sólo a Billo, sino a tantos otros.

Y aunque  podría quejarme del deterioro de los servicios, la vialidad y el sistema de transporte huí por la derecha con la música que me encanta.

Porque como te lo decía en “Efecto Mozart” , la mejor música es la que te gusta y las melodías te transportan a algo que tal vez no exista hoy… Pero te lleva al bienestar y a lo que te sienta bien.

Caracas tiene sus vistas y sonidos. ¿Qué ves y oyes tú? Coméntamelo…

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2 Replies to “Caracas: Vistas y sonidos”

  1. Hola Sheila! Cuando veo a Caracas, veo El Ávila, El Parque del Este, Propatria, El 23 de Enero, el Boulevard de Sabana Grande, Chacaíto… Veo la Plaza Altamira, El Centro de Are la Estancia, Bellas Artes y su zona cultural, Parque Central… Veo la UCV, El Parque Los Cabos, Plaza Venezuela, La Carlota.. Al escucharla, oigo sus aves, el rugido de la autopista y de la Cota Mil, Las cornetas de los carros… También oigo la salsa, el ska, la balada, El bolero, la bachata… Escucho lo que tiene que, para mí, es guaguancó…

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  2. ¡Guao Martha! Eso se llama tener un oído bien “afinao”. Si, mi más antiguo recuerdo de un sonido de Caracas, era en al blue bird que iba a El Llanito, al trabajo de mi mamá. En esos autobuses se escuchaba salsa bien buena y recuerdo haber escuchado una y mil veces “Sin Tu Cariño” de Rubén Blades. Pasaron añales, me mudé a otra región del país y un día, haciendo no se qué escuché la canción. Como Rattatoille volví en instantes a tener mi uniforme de kinder y estar al ladito de mi madre es ese bus. Que bello evocarlo. Lástima no lo recordé cuando escribí esto. Un abrazo

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